El Santo Padre junto a los miembros fundadores de la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores
La idea de una Comisión de expertos que actuase como un órgano asesor del Santo Padre para la protección de los menores y adultos vulnerables fue propuesta por primera vez en el Consejo de Cardenales de diciembre de 2013. Los cardenales, representando las Iglesias de todo el mundo, identificaron esta tarea como una de las más urgentes prioridades para la Iglesia hoy. El Santo Padre aprobó la propuesta y nombró al cardenal Seán O'Malley con el cometido de formar la Comisión.
En el Quirógrafo del 22 de marzo de 2014, el Papa Francisco escribió que la tarea de la Comisión es proponer al Romano Pontífice políticas eficaces para la protección de los menores y adultos vulnerables y programas educativos para todos aquellos involucrados esta labor. El mismo día, el Papa Francisco nominó formalmente los primeros ocho miembros de la Comisión: hombres y mujeres, laicos, religiosos y clérigos de diversos perfiles a los que se solicitó identificar a otros miembros de diócesis e institutos religiosos del mundo entero. Tras varios meses de intenso trabajo, el Papa nombró a nueve nuevos miembros.